miércoles, 16 de enero de 2013
Prepotencia
En una ocasión, al subir al metro una señora me empujó-golpeó muy duro por tratar de sentarse, fue un movimiento innecesario, le reclamé y se indignó, dijo que era yo quién la había empujado, le dije que no iba a discutir, que yo sí tenía clase. Era una mujer alta bien arreglada, con peinado de plancha y maquillaje, la apariencia no siempre indica que lo de adentro igual se ve bien.
El punto es que después de decirle eso saqué una cremita antibacterial que me pongo después de agarrar los tubos del metro, es un tubito de Avon, pequeño y sin chiste. Como le había dicho a la mujer que no tenía clase ella aprovecho mi movimiento para sacar su crema de marca, un tubo gigante con la leyenda Victoria's Secrets repetida como mil veces, la mujer quería, de alguna manera dejar claro que ella era superior.
Mi punto es que los asientos en el transporte público se convierten en un bien preciado, y lo peor es que al sentarse antes que otro, la gente toma un aire de 'qué chingón soy', eso me resulta patético, lo peor PEOR es que muchas veces, instalados en esa actitud, las personas no quieren ceder el asiento a quienes lo necesitan, me pregunto si no tienen madre, padre o abuelos, o si piensan que nunca van a envejecer, embarazarse o cargar un bebé. Simplemente porque yo gané el asiento, aunque tenga una gran etiqueta de reservado, no lo suelto hasta que me baje, que asco.
Creo que deberíamos darle valor a lo que realmente lo tiene, no es el fin del mundo recorrer 5 o 6 estaciones de pie si no tienes una lesión, u 80 años, o cargas 10 kilos de peso adicional porque tendrás un hijo, lástima que para muchos signfique tanto.
lunes, 1 de marzo de 2010
México violento
Cualquiera que le sepa un chirrín al Twitter sabrá que Ciro Gómez Leyva escribió una columna en el diario Milenio para decir que las redes sociales eran portadoras de pánico infundado y que el periodismo había muerto y así.
Luego todos dijimos madre y media por Twitter, nos burlamos de Ciro y estoicamente defendimos al periodismo, al tuiter y de paso al Facebook e incluso al mismísimo todo poderoso Internet.
Yo no sé cuantos muertos van en Tamaulipas, no me interesa tener una cifra pero sé que antes era referencia de un estado tranquis al norte, si con un clima del demonio , pero provincia tranquila del norte al fin y al cabo. Al menos eso era lo que mi tío “Bachil” siempre nos contaba cuando venía de allá.
Entonces llegó un diálogo contundente que compartiré con ustedes:
Viridiana Says: Te dije que casi me lanzo a la aventura a Tamps? (diciéndole yo a Alicia que casi me voy de vacas para su tierra a ver las cosas lindas que venden en los Bazares culturales del Tampico )
Alicia Says: Ya vienes a cubrir y perseguir narcos?
martes, 18 de noviembre de 2008
Yo no suelo escribir estas cosas pero...
No soy talentosa para escribir, no puedo ni escribir un blog sin dejar las cosas a medias, definitivamente no soy buena trabajando en equipo ni cargando egos ajenos.
Quiero correr de verdad, quiero que toda la sarta de idioteces que merodea mi cabezota se salga de ahí y me deje pensar claro quién soy.
Estoy a punto de terminar una carrera de la que, sin querer me enamoré, sin ser correspondida, y hoy me siento exactamente como hace cuatro años cuando la prepa me arrojó de sus entrañas antes de que yo pudiera digerir de qué se trataba.
No soy más que fanfarrona, no hago más que asentir cuando no entiendo bajo la promesa de que lo averiguaré, no soy humilde y soy todo lo soberbia que alguien humano puede ser, soy acaparadora, soy trepadora, no soy mala persona pero no soy buena, eso lo se.
Y ahora sólo soy madeja de nervios y lágrimas, mocos y gemiditos bajitos para que nadie se despierte, soy canciones viejas, soy miedo, no quiero ser nada si tengo que ser eso